CIRCULAR Nº 1-ME-2018
Equipos directivos de los establecimientos educativos de la provincia de San Luis
Sres. Directores, reiteramos lo solicitado por
Circular Nº 03-PE-2017 respecto a pañuelos solidarios y becarios, dado que
la incorporación de nuevo personal a los distintos establecimientos, a
modificado la información original, a los fines de contar con la nómina
definitiva de personal a su cargo, solicito remitir a este Programa los
siguientes datos:
HACER CLIK EN 1er enlace CIRCULAR
ttps://drive.google.com/open?
2do enlace DATOS A RESPONDER CON CARÁCTER URGENTE.
https://goo.gl/forms/
FIRMA
Lic. Elisa Muñoz
Ejemplo VACANTE: se agrega una fila con la palabra
“VACANTE” en la columna apellido. También debe indicarse el motivo de la
vacante, en la columna “MOTIVO”.
Jefa Programa Educación
Ministerio Educación San Luis
CIRCULAR Nº 02-PE-2018
SAN LUIS, 19 DE FEBRERO DE 2018
Señores directivos de los establecimientos educativos rurales de la provincia de San Luis
Su Despacho
Me dirijo a ustedes a los efectos de adjuntar a la presente los siguientes archivos:
1- Formulario de relevamiento de datos de alumnos y de sus respectivos tutores,
2- Planilla de organización funcional (POF)
3- Planilla de organización nominal (PON)
4- Formulario de relevamiento de patrimonio educativo (inventario)
Los formularios mencionados deberán completarse con carácter de declaración jurada dentro de los próximos cinco (5) días hábiles.
Para tales efectos, a la brevedad se les comunicará cómo se llevará a cabo la entrega de los mismos a este Ministerio.
Ante cualquier consulta comunicarse a los internos 3059, 3300 o 3528 o al correo escuelaycomunidad.sanluis@gmail.com. Cabe destacar que los contactos son para consulta y no para remitir la documentación solicitada.
Sin otro motivo, saludo a ustedes muy atentamente
FIRMA
Lic. Elisa Muñoz
Jefa Programa Educación
Gobierno de la provincia de San Luis
CIRCULAR Nº4-PE-2018
Tema: Personal perteneciente a la Secretaría de la Juventud en calidad de becarios.
HACER CLIC PARA VER LA CIRCULAR
FIRMA:
Lic. Elisa Muñoz
Jefa Programa Educación
Ministerio Educación San Luis
INSTRUCTIVO DE CARGA PLANILLAS DE ORGANIZACIÓN
El archivo en formato Excel con el nombre FORMATO PLANILLA DE ORGANIZACIÓN, tiene 5 solapas cómo muestra la figura.
Las solapas muestran las 5 hojas de Excel en las que
se debe ingresar la información sobre la planta orgánica del establecimiento:
·
DATOS DEL ESTABLECIMIENTO
·
NIVEL INICIAL Y PRIMARIO
·
NIVEL SECUNDARIO
·
PERSONAL EN OTRA REPARTICION Y CAMBIOS DE FUNCION
·
DATOS DEL PERSONAL
A continuación
se detalla la información a ingresar en cada hoja.
DATOS DE ESTABLECIMIENTO Y
PROYECCION 2019
Número y nombre del establecimiento y CUE.
Datos de proyección de POF para año 2019:
Deben consignarse en primer término cargos, cantidad y escalafóncubiertos(colocar en la columna “ESTADO”: CUBIERTO), luego las vacantes por jubilación, renuncia,
traslado definitivo o fallecimiento (colocar en la columna “ESTADO”: VACANTE) y finalmente los cargos solicitados (colocar en la
columna “ESTADO”:
PROYECCION). En
Vacantes no considerar las producidas por otro tipo de licencias.
La columna
ESCALAFON se completa solamente para los cargos no docentes. Colocar: P (planta
permanente) - C (contratado)
La información se debe ingresar en el siguiente
orden: a)directivos b)otro personal
jerárquicoc) maestros especialesd) auxiliares docentese)preceptoresf)administrativosg)bibliotecariosh)ordenanzas
i) docentes frente a grado j) profesores con horas cátedra.
PERSONAL EN OTRA REPARTICION Y CAMBIOS DE FUNCION
En esta hoja se ingresan los agentes pertenecientes a la POF del establecimiento
que cumplen otras funciones en el mismo (CAMBIOS DE FUNCIÓN),y los agentes que cumplen la misma u otra
función en otras dependencias. Se debe especificar en “CARGO EN ESTE ESTABLECIMIENTO”, el cargo que desempeñaba
en el establecimiento y en “LUGAR DONDE DESEMPEÑA SU FUNCIÓN Y CARGO ACTUAL”, los datos de su actual
desempeño. El lugar puede ser este establecimiento, otro u otra dependencia de
Gobierno. No incluir las licencias por
cargo de mayor jerarquía en esta sección, ya que estos son declarados en la
solapa “NIVEL PRIMARIO” o en la solapa “NIVEL SECUNDARIO”.
NIVEL
INICIAL Y PRIMARIO
La
información se debe ingresar colocando, en los casos de corresponder, la
codificación indicada en la figura de abajo, NIVEL, AÑO, SECCIÓN, TURNO y SITUACIÓN DE
REVISTA. Ningún
otro valor, fuera de los establecidos, puede colocarse en estos casilleros.
Los datos deben colocarse en forma consecutiva, sin dejar filas vacías por ningún motivo.
La información de nivel, año, sección, turno y
matrícula se colocará solo en los casos que corresponda.
La información al igual que en DATOS DE ESTABLECIMIENTO se debe ingresar en
el siguiente orden: directivos, otro personal jerárquico, maestros especiales,
auxiliares docentes, preceptores, administrativos, bibliotecarios, personal de
maestranza, pasantes, plan de inclusión, y finalmente docentes frente a grado y
profesores con horas cátedra.
LICENCIAS: deben indicarse claramente
llenando las columnas “ARTICULO Y DECRETO” y “FECHA
DESDE, FECHA HASTA”
Si la licencia está cubierta, se agrega una fila con
los datos del suplente.
Si la licencia no está cubierta se agrega una
fila y en el campo apellido y nombre se
colocaA CUBRIR
VACANTES:si el motivo de la vacante
es JUBILACION, RENUNCIA, TRASLADO DEFINITIVO, FALLECIMIENTO, en el campo
apellido y nombre se coloca VACANTE
Ejemplo A CUBRIR: se agrega una fila con la palabra
“A CUBRIR” en la columna apellido.
También debe indicarse el motivo de la vacante, en la columna “MOTIVO”.
NOTA
IMPORTANTE: NO SE DEBE INCLUIR PERSONAL JUBILADO, FALLECIDO, CON TRASLADO DEFINITIVO
O QUE RENUNCIO
NIVEL
SECUNDARIO
Para SECUNDARIO se muestra cómo completar los campos
modalidad y nivel.
ITINERANCIA: Debe colocarse S, si el docente es itinerante. En caso contrario dejar
el campo vacío.
NOTA
IMPORTANTE: NO SE DEBE INCLUIR PERSONAL JUBILADO, FALLECIDO, CON TRASLADO DEFINITIVO
O QUE RENUNCIO
DATOS DEL PERSONAL
CONSIDERACIONES
DE CARGA
- La información debe ingresarse sin dejar filas vacías por ninguna
razón, una a continuación de la otra.
- Debe utilizarse letra
mayúscula, fuente arial, tamaño 7, cómo está predefinido.
- Los números en el caso del CUIL, deben ir sin punto ni ningún otro tipo de
separación, cómo guion, comas, etc.
- La información de APELLIDO/S Y NOMBRE/S, debe ingresarse completa, sin obviar ningún
nombre, tal cual figura en el DNI.
- El formato del archivo no se debe alterar bajo ningún concepto, no
se pueden agregar, combinar, ni quitar columnas o filas, ni cambiar
formato o tamaño de letra.
- Toda la información de
primaria e inicial se colocará en la hoja (o solapa) correspondiente.
- Toda la información de
secundaria se colocará en la hoja (o solapa) correspondiente.
- Todo el personal que no está frente a
alumnos, ya sean directivos, administrativoso maestranza debe ser asentado
en las solapas primario o secundario, ya que es donde se especifica su
actividad.
- La informaciónNO SE DIVIDIRAen distintos archivos
bajo ningún concepto, en otras palabras el resultado final será UN SOLO ARCHIVO POR ESTABLECIMIENTO EDUCATIVO, con las 5 solapas
originales.
- Declarar las licencias
y vacantes según lo especificado en el instructivo, indicando el motivo.
- Declarar los cambios de
función en la solapa “PERSONAL EN OTRA REPARTICION
Y CAMBIOS DE FUNCION”
- Especificar para cada
persona la situación de revista.
- Especificar claramente
los docentes con HORAS INSTITUCIONALES, cantidad y función en
caso de cumplirla.
Cualquier duda o consulta sobre el llenado de esta planilla, comunicarse a los teléfonos 02664-452000, Internos de autopista 3275/3376, correo electrónico estadisticaseducativas@gmail.com, o personalmente dirigirse al Área Estadística Educativa, sito en Terrazas del Portezuelo, Torre Proyección al Futuro, 1º piso.
DENUNCIA DE SINIESTRO - SEGURO ESCOLAR
Dado que se ha procedido al cambio de compañía de seguro (BENEFICIO),adjunto el procedimiento que deben efectuar en caso de accidentes de alumnos en las instituciones y en el trayecto in itinere.
Hacer denuncia en el siguiente número telefónico:
0800-333-2861
Nro de Póliza: 453328
Tomador: Gob. de la Pcia. de San Luis
Enviar la siguiente documentación a
1) Acta de la Escuela firmada por autoridad
2) Fotocopia DNI del alumno
3) Y el formulario de denuncia (el cual se adjunta)
Clic en el siguiente enlace para ir al vínculo de la planilla:
FIRMA:
Lic. Elisa Muñoz
Jefa Programa Educacion
Ministerio Educacion San Luis
RESOLUCIÓN Nº 181-ME-2011
VIAJE EDUCATIVO ORGANIZADO POR EL MINISTERIO DE TURISMO DE LA PROVINCIA DE SAN LUIS
Tutor:…………………………………………………….
Tutor:…………………………………………………….
Tutor:…………………………………………………….
Domicilio………………………….Localidad………………………………………………
En caso de emergencia avisar a………………………………………………………………………………
Domicilio…………………………...………….Teléfono………….………….Parentesco…………………
Infecciones Urinarias…….
Varicela…. Poliomielitis…. Diabetes…. Convulsiones…. Hepatitis..… Epilepsia….. Otras………………
Resfríos……. Hemorragias…… Conjuntivitis…... Jaqueca…... Diarreas…... Afecciones Hepáticas……...
Enuresis…… Afecciones al Oído…… Constipación…… Desmayos…… Vómitos……Otras…………….
Antitetánica……..….Fecha …../..…./…….… Antisarampionosa………… Fecha …../…../………..
SI ESTA BAJO TRATAMIENTO MÉDICO POR ALGUNA AFECCIÓN, MENCIONAR LOS SIGUIENTES DATOS
DIAGNÓSTICO……………………………………………………………………………………………
ACUERDOS DE CONVIVENCIA ESCOLAR
RESOLUCIÓN Nº 181-ME-2011
SAN LUIS, 04 de agosto de 2011
V I S T O:
El Expediente N° 0000-2011-037160, la Ley de Educación Nacional Nº 26.206
y la Resolución
del Consejo Federal de Educación N°
93/09, y;
CONSIDERANDO:
Que es
pertinente renovar la institucionalidad de la Educación Secundaria
obligatoria desde un encuadre normativo que promueva el respeto y la valoración
de la Ley;
Que
es conveniente superar los viejos estilos en el ejercicio de la autoridad, sin
dejar de reconocer la diferencia de los roles y funciones entre los adultos y
jóvenes;
Que es importante sostener en las
instituciones educativas prescripciones
normativas, que incluyan a los adolescentes y jóvenes como sujetos de derecho
y como actores de la vida democrática y de su propia educación;
Que corresponde establecer un marco legal
jurisdiccional que oriente las acciones de los integrantes de las comunidades
educativas del nivel secundario promoviendo el respeto por la vida, los
derechos y responsabilidades de las personas, la resolución no violenta de los conflictos,
el respeto y la aceptación de las diferencias (Ley de Educación Nacional N°
26.206, Art 8° y Art.127°, inc. d.), las relaciones pluralistas, basadas en la
reciprocidad y el respeto mutuo;
Por ello y en uso de sus atribuciones;
EL MINISTRO SECRETARIO DE ESTADO DE EDUCACIÓN
R E S U E L V E:
ART. 1º.- Aprobar el Documento
Provincial Sentidos, Orientaciones y Regulaciones sobre la Convivencia Escolar,
que como Anexo I forma parte de la presente Resolución, dentro del cual se
enmarcará la elaboración de los Acuerdos Escolares de Convivencia en las instituciones educativas
de nivel secundario que posibilitarán a los alumnos hacerse responsables de sus
propios actos progresivamente.-
ART. 2º.-
Reconocer la
competencia de las instituciones educativas, para elaborar sus propios acuerdos
de convivencia con la participación de todos sus actores.-
ART. 3º.- Promover la conformación y
funcionamiento del Consejo Escolar como
órgano de participación, diálogo y consulta en relación con la Convivencia Escolar.-
ART. 4º.- Hacer saber a: Unidad Transparencia
y Planeamiento, Programa Educación Obligatoria, Supervisión General del Sistema
Educativo Provincial y por su intermedio a Supervisores Provinciales y
Regionales y a todas las Escuelas Públicas de Gestión Estatal y Gestión Privada
del Sistema Educativo Provincial.-
ART. 5º.- Comunicar y archivar.-
ANEXO I
Sentidos, Orientaciones y Regulaciones
sobre la Convivencia Escolar
Sobre los
Acuerdos Escolares de Convivencia
-
Los
acuerdos de convivencia se diferencian de los códigos de disciplina en cuanto
promueven valores, no sólo prohibiciones, y describen tipologías de conductas
deseadas y conductas no admitidas. Asimismo, no se configuran en un “manual de
penitencias” que prevé qué sanción corresponde a cada transgresión.
-
Los
acuerdos escolares de convivencia deberán reconocer a adultos y jóvenes el
mismo estatuto de igualdad ante la
Ley, aunque con diferentes roles y funciones.
-
Los
acuerdos de convivencia deberán ser plasmados por escrito en un documento que
será aceptado por las autoridades ministeriales, previo consentimiento del
respectivo Directivo y Supervisor, verificando su concordancia con el presente
marco jurisdiccional y formalizando su aprobación mediante acto resolutivo.
-
Se
establece un plazo de cuatro (4) meses para la elaboración de los Acuerdos de Convivencia, los mismos
podrán ser revisados con una periodicidad de una (1) vez al año. La revisión y
modificación de los acuerdos se realizará con la participación activa de todos
los sectores (docentes, alumnos y familias) que integran la comunidad
educativa.
-
Al
inicio de cada año escolar los alumnos que ingresan a la institución y sus
familias deberán ser informados y notificados por escrito de las normas que
regulan las relaciones en la escuela.
-
El
contenido de los acuerdos deberá incluir:
1. El respeto por las normas y la
sanción de sus transgresiones como parte de la enseñanza socializadora de la
escuela y de su calidad como espacio público regulado por el Estado.
2. El respeto irrestricto a la dignidad
e intimidad de las personas.
3. La utilización del diálogo como
metodología para la identificación y resolución de los problemas de
convivencia.
4. El rechazo explícito a toda forma de
discriminación, hostigamiento, violencia y exclusión en las interacciones diarias.
5. El respeto por los valores,
creencias e identidades culturales de todos, enmarcado en los principios y
normativas de la legislación nacional y provincial.
6. El cuidado del edificio escolar, su
equipamiento y materiales de uso común.
7. El análisis y reflexión sobre las
situaciones conflictivas, basados en la profunda convicción de que los
conflictos y sus modos de abordarlos constituyen una oportunidad para el
aprendizaje socializador.
8. La contextualización de las
transgresiones en las circunstancias en que acontecen, según las perspectivas
de los actores, los antecedentes previos y otros factores que inciden en las
mismas, manteniendo la igualdad ante la
Ley.
9. La garantía para el alumno de que se
cumpla con su derecho de ser escuchado y a formular su descargo.
10. La valoración primordial del sentido
pedagógico de la sanción.
11. El reconocimiento y reparación del
daño u ofensa a personas y/o bienes de la escuela o miembros de la comunidad
educativa por parte de la persona y/o grupos responsables.
12. El respeto por el derecho a la
educación de sus compañeros, las orientaciones de la autoridad, los/las
docentes, los/las profesores, las normas de la institución, la convivencia y
disciplina del establecimiento.
.
Sobre
las Sanciones
-
Las
transgresiones de los acuerdos de convivencia serán sancionadas evitando crear
un clima de impunidad en el establecimiento y favoreciendo el aprendizaje de la
responsabilidad.
-
Las
sanciones deberán tener carácter educativo, ser graduales y sostener una
proporcionalidad en relación con la transgresión cometida.
-
El
ser escuchado y hacer su descargo desde la propia perspectiva es un derecho que
nunca pierden los alumnos/as, más allá de la gravedad de la falta cometida.
-
La
convocatoria a los padres o tutores tendrá como propósito el comprometerlos en
la problemática de convivencia que afecta a su hijo y dar espacio a la
expresión de su opinión y versión sobre los hechos.
-
Las sanciones a incluir en los Acuerdos Escolares
que se elaboren desde las Instituciones
Educativas serán: apercibimiento oral, formas de apercibimiento escrito
(notificaciones, amonestaciones y otros), actividades de servicio
comunitario-escolar, suspensión de uno (1) a tres (3) días, cambio de turno y
cambio de escuela.
-
Los
apercibimientos no tendrán un carácter acumulativo que derive en una sanción
más grave. La suspensión de la concurrencia a clase busca involucrar
directamente a las familias en el respeto de los acuerdos de convivencia; la
misma no podrá ser causa de la pérdida
de la regularidad del alumno, aunque sí se computará como inasistencia. Durante
los días que el alumno no asistiera a
clase, la institución deberá preveer qué actividad de servicio comunitario,
académico o de reparación del daño moral o material, deberá realizar el mismo.
-
La
aplicación de una sanción grave requiere la previa convocatoria del consejo
escolar de convivencia por parte de la Conducción del establecimiento, quien será última
responsable de la medida que se aplique.
-
Luego
de aplicada la sanción, debe haber una instancia de seguimiento del problema
por parte de los adultos de la escuela para que la medida tomada no se agote en
sí misma y ratifique su sentido educativo.
-
No
pueden ser utilizadas como sanciones, medidas que lleven a una pérdida de la
regularidad o afecten las calificaciones académicas.
-
No
podrán aplicarse sanciones que atenten contra los derechos de los jóvenes a la
educación en los niveles en que la obligatoriedad está establecida por la Ley de Educación Nacional Nº 26.206.
El
Consejo Escolar como órgano de participación democrática sobre temas de
convivencia escolar
a)
El
consejo escolar de convivencia como órgano de consulta para la autoridad
escolar debe configurarse en el ámbito
de reflexión pedagógica y de diálogo que,
buscando el interés educativo prioritario de los/las jóvenes, ha de proponer a la Conducción de la
escuela la interpretación más justa sobre la aplicación de las normas a cada
caso particular.
Se
dispone como funciones específicas de los consejos de convivencia:
-
Dictar
el reglamento interno para su funcionamiento.
-
Cumplir
un rol proactivo ofreciendo a las autoridades sugerencias y propuestas para la
creación de un buen clima social en la escuela.
-
Analizar
y proponer estrategias de prevención de los problemas de convivencia que
existan en la misma.
-
Promover
la participación de todos los sectores y actores institucionales en la
elaboración y/o modificación de los acuerdos de convivencia.
-
Emitir opinión o asesorar, con carácter
consultivo, a la
Conducción del establecimiento cuando tenga que abordar un
caso de transgresión grave a los acuerdos de convivencia.
-
Difundir
el acuerdo escolar de convivencia dentro y fuera de la comunidad educativa.
-
Generar instancias de participación para el
abordaje y resolución no violenta de los conflictos, tales como la negociación
cooperativa y la mediación.
b)
Los
consejos escolares de convivencia serán un órgano consultivo con representación sectorial:
Un (1) miembro del equipo de conducción,
dos (2) docentes, uno (1) por el ciclo básico de educación secundaria y uno (1)
por el ciclo orientado o superior, dos (2) alumnos uno (1) por el ciclo básico de educación secundaria y uno (1) por
el ciclo orientado o superior, dos (2) padres de alumnos uno (1) por el
ciclo básico de educación secundaria y uno
(1) por el ciclo orientado o superior.
En los establecimientos que cuenten solo
con Ciclo Básico del Nivel de Educación Secundaria: Un (1) miembro del equipo de conducción, dos (2) docentes, dos (2) alumnos uno (1) de primer
año y uno (1) por tercer año, dos (2) padres de alumnos uno (1) de primer año y
uno (1) por tercer año.
c) La representación
de los alumnos será elegida por ellos, con el asesoramiento de la conducción
del establecimiento.
d) Todos
los alumnos tendrán derecho a representar y ser representados. No se considera
legítimo establecer requisitos de rendimiento académico para asumir la
representación.
e) La representación de los padres se realizará
en asamblea convocada por la institución
educativa en el mes de marzo.
f) Las sesiones del consejo escolar de
convivencia convocadas para el tratamiento de transgresiones se deberán
desarrollar en un clima sereno de escucha, diálogo y reflexión entre jóvenes y
adultos para analizar la situación desde sus diversas perspectivas, buscando el
camino pedagógico adecuado para hacer de esa transgresión una oportunidad de
aprendizaje ciudadano para todos.
g) La duración de los mandatos de los consejeros
no podrá ser superior a un (1) año, sin posibilidades de reelección de sus
miembros.
h) El
registro de las sesiones del consejo de convivencia dará cuenta de su
convocatoria, de sus participantes y de los temas abordados. Cada integrante
debe prestar conformidad al registro de su versión del caso.
i) Debe asegurarse la comunicación y
conocimiento público de lo registrado. Sin embargo, cuando las cuestiones
abordadas se refieran a transgresiones cometidas por estudiantes, sólo se dará
a publicidad el tema y las conclusiones, con el propósito de preservar el
derecho a la intimidad establecido en la
Ley de Educación Nacional N° 26.206.-
Consejo
Federal de Educación
22
OCTUBRE 2014
RESOLUCIÓN
CFE Nº 239/14
ANEXO I
PAUTAS Y
CRITERIOS FEDERALES PARA LA ELABORACIÓN DE ACUERDOS DE CONVIVENCIA
PARA EL NIVEL INICIAL Y EL NIVEL PRIMARIO
APARTADO
A:
PRINCIPIOS
Y CRITERIOS COMUNES PARA LA CONSTRUCCIÓN Y DEFINICIÓN DE LOS REGLAMENTOS
VINCULADOS A LA PROMOCIÓN DE LA CONVIVENCIA Y EL ABORDAJE DE LA CONFLICTIVIDAD
SOCIAL EN LAS INSTITUCIONES
EDUCATIVAS
DE LOS NIVELES INICIAL Y PRIMARIO.
APARTADO
B:
DIMENSIONES
DE LA CONVIVENCIA EN LA EDUCACIÓN INICIAL.
APARTADO
C:
HACIA LA
PROMOCIÓN DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y LA GENERACIÓN
DE
VÍNCULOS DE CUIDADO Y RESPETO EN LA ESCUELA:
CONSEJOS
ESCOLARES Y CONSEJOS DE AULA EN EL NIVEL PRIMARIO.
APARTADO
A:
PRINCIPIOS
Y CRITERIOS COMUNES PARA LA CONSTRUCCIÓN Y DEFINICIÓN DE LOS
REGLAMENTOS VINCULADOS A LA PROMOCIÓN DE LA CONVIVENCIA Y EL
ABORDAJE DE LA CONFLICTIVIDAD SOCIAL EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS DE LOS NIVELES INICIAL Y PRIMARIO
I.
La vida
cotidiana en las escuelas se encuentra atravesada por diversas variables
vinculadas a lo social, político, cultural, económico y geográfico, que
implican la necesidad de generar herramientas propias para la participación y
convivencia escolar, que consideren las particularidades de cada institución y
su contexto, sin perder de vista su integración en el sistema educativo
nacional.
II.
Las acciones y las intervenciones vinculadas a
participación, convivencia y reparación en el ámbito escolar, deben reconocer y
promover la inclusión de todos los alumnos en las escuelas, en términos de
ingreso, permanencia y egreso, tal como establece el Plan Nacional de Educación
Obligatoria y Formación Docente.
III.
La
conflictividad es parte inherente al vínculo entre las personas, y por lo tanto
las propuestas de abordaje e intervención pedagógica frente a las situaciones cotidianas
de la convivencia escolar deben orientarse al reconocimiento del conflicto y la
generación de estrategias de resolución a través del diálogo y la participación
desde una perspectiva democrática fundada en la justicia, los derechos y el
reconocimiento de las diversas identidades culturales.
IV.
Se
presentan situaciones en la convivencia escolar que implican cierto tipo de
conflicto que no requiere intervención diferenciada de la que se lleva adelante
cotidianamente en la institución. Hay otro grupo de conflictos que se expresan
de manera un tanto más excepcional, en los que puede estar involucrado algún
hecho de violencia o de vulneración de derechos, que necesitan otro abanico de
posibilidades de intervención. Las diversas manifestaciones de los conflictos
requieren de un tratamiento distinto y contextualizado.
V.
El lugar
de las familias, en todas sus configuraciones, y de los adultos que son parte
de las instituciones educativas es central en todas las instancias de participación
que se establezcan, así como también la responsabilidad de los mismos en el
acompañamiento de la trayectoria escolar de los alumnos y la definición de
situaciones específicas en todos los procesos que se habiliten como parte de
las estrategias de abordaje e intervención pedagógica que institucionalmente se
establezcan.
VI.
Afianzar
y valorar las prácticas de diálogo como herramientas para el abordaje de los
conflictos en el ámbito educativo y como aprendizaje para ser extendido a todos
los ámbitos de la vida cotidiana, posibilita el acercamiento a la discusión
sobre temas relacionados con derechos, normas y valores.
VII. Entendemos que en la escuela,
como parte de lo público, resulta central que ante una trasgresión exista la
posibilidad de reparación. Las instituciones educativas deberán incorporar en
sus acuerdos de convivencia una estructura para categorizar las transgresiones
con criterios consensuados y graduales (por ejemplo: leves, moderadas y graves;
los agravantes o la reiteración de la misma transgresión, advertencias previas,
etc.).
VIII. Ya sea ante conflictos en la
cotidianeidad de la escuela o ante la emergencia de otros particulares o de
carácter excepcional, las formas de reparación/sanción que se establezcan a
partir de la intervención pedagógica institucional deberán estar centradas en
propuestas que fortalezcan su carácter educativo, progresivo y proporcional,
así como no punitivo, jurídico o patologizante, reconociendo y garantizando el
derecho de todos los alumnos a ser escuchados.
IX.
La
perspectiva para pensar las sanciones se orienta a comprenderlas como parte del
proceso educativo. Por un lado, resulta la forma de equilibrar la reciprocidad
entre el colectivo que se regula por determinadas normas y los miembros que la
transgreden. La existencia de las reparaciones/sanciones refuerza el sentido de
lo colectivo y del respeto por lo común y la comprensión de las consecuencias
de las acciones que desarrollamos en el marco de lo escolar.
X.
Las
categorías de las faltas o transgresiones deberán explicitarse a toda la
comunidad educativa, de forma tal de evitar arbitrariedades y/o formas
desiguales en el trato de las transgresiones que existan. En este sentido, no
puede utilizarse como sanción todo aquello que es parte de las calificaciones
de las materias o áreas del saber.
· Se
reconoce que el establecimiento de acuerdos escolares de convivencia favorece
el desarrollo de competencias ciudadanas por parte de los alumnos y promueve el
compromiso de los diferentes actores de la comunidad escolar, así como la
responsabilidad que a los adultos les compete.
· Las
orientaciones se enmarcan en los núcleos de aprendizaje prioritarios (NAP) para
ambos niveles, en particular en los saberes definidos para la formación ética y
ciudadana de los niños y niñas, entre los que se destacan:
Para el Nivel
Inicial:
“La
iniciación en el conocimiento y respeto de las normas y la participación en su
construcción en forma cooperativa”.
“La resolución de situaciones cotidiana de
modo autónomo”.
“El
ofrecimiento y solicitud de ayuda”.
“La
manifestación de actitudes que reflejen el cuidado de sí mismo y de los otros,
y la búsqueda de diálogo para la resolución de conflictos”.
“La
puesta en práctica de actitudes que reflejen valores solidarios”.
Para el
Nivel Primario:
“La
participación en reflexiones sobre situaciones conflictivas de la vida escolar
y/o cotidiana, reales o factibles (...) para construir a partir de ellas
nociones como justicia, solidaridad, libertad y responsabilidad”.
“La
identificación de conflictos y disputas en situaciones vividas en el contexto
escolar, así como el reconocimiento de posibles formas de resolución”.
“El
ejercicio del diálogo y su progresiva valoración como herramienta para la
construcción de acuerdos y la resolución de conflictos”.
· A los efectos
de orientar a las jurisdicciones para que establezcan los mecanismos pertinentes
para dar impulso y consolidación a la reglamentación de la mencionada
Ley
Nº26.892, fortaleciendo el abordaje de la convivencia, se propone:
O Para nivel Inicial: efectivizar las recomendaciones
establecidas en el documento Dimensiones
de la convivencia en el nivel inicial (Anexo I)
O Para el nivel Primario: instrumentar mecanismos de
participación a través de Consejos
Escolares y Consejos de aula (Anexo II)
Ambos grupos
de estrategias son instancias de apertura a la participación que se proponen
como acercamiento a experiencias democráticas y de ejercicio de la ciudadanía,
considerando derechos y obligaciones de los sujetos participantes de la vida
escolar y promoviendo crecientes grados de autonomía, responsabilidad y
solidaridad. Se impulsan con las siguientes finalidades o funciones:
· Consultivas,
vinculadas a la promoción de la participación de los actores en la regulación
de las relaciones cotidianas en la escuela y la definición de criterios comunes
que funcionen como insumo para la toma de decisiones.
· De
promoción, vinculadas a la construcción de una convivencia escolar democrática
y a la anticipación y resolución de las situaciones problemáticas que pueden surgir
en la vida de la escuela.
· Organizativas,
vinculadas a la participación de los actores y la proposición en aspectos que
hacen a la gestión de lo escolar con distribución de diferentes niveles de
responsabilidad.
APARTADO
B:
DIMENSIONES
DE LA CONVIVENCIA EN LA EDUCACIÓN INICIAL
El Nivel
inicial reconoce el valor de la formación personal y social al explicitar y
desarrollar propuestas de enseñanza destinadas a la socialización de niños/as y
a la construcción de su identidad.
Cabe
destacar que, para que este campo de conocimiento constituya un curriculum
real, es imprescindible que el colectivo institucional ejercite prácticas
participativas, que propicien el reconocimiento de la diversidad social
(género, lingüística, etnias, otras) y que valore y se enriquezca de la
heterogeneidad de las personas. Desde estos valores los niños se iniciaran en
la autonomía aprendiendo a sus expresar ideas, sentimientos y opiniones, en un
marco de libertad y respeto. Las instituciones educativas y todos sus actores son
parte del tejido social, y por ello no son neutrales en sus valoraciones,
juicios y representaciones, que se manifiestan en forma explícita o implícita
en las decisiones y acciones del cotidiano escolar (juegos, juguetes, colores
diferenciados para nenas o nenes, actos escolares que responden a estereotipos,
exigencias de formación de filas para trasladarse, y otros dispositivos de disciplinamiento
escolar).
Reflexionar
sobre la convivencia escolar nos lleva a poner la mirada en todos aquellos
agentes que están implicados en las trayectorias escolares de los niños
- los adultos con los que los niños
interactúan cotidianamente (docentes, madres, padres, auxiliares)
- como así también en el tipo de
relaciones y vínculos que, las familias y los docentes por un lado y los
docentes entre sí, han ido construyendo en el día a día. Por ello, el trabajo
en torno a la convivencia debe contemplar las múltiples relaciones que se
construyen entre sí. En consecuencia, se espera que el proyecto institucional
contemple la efectiva participación de todo el personal, las familias y los
niños, así como la articulación con otras instituciones. Tal como sostiene la
Ley de Educación Nacional Nº 26.206 debe garantizarse la participación de las
organizaciones sociales y las familias en el ejercicio del derecho a la
educación.”1
En
correspondencia con la LEN, algunas jurisdicciones cuentan con legislación que
regula la convivencia en las Instituciones Educativas. Así por ejemplo, la
Dirección de Nivel Inicial de la Provincia de Entre Ríos se rige por la
Circular N° 2/14 de la Resolución Nº 1020/13 C.G.E, que hace referencia a la
promoción de valores en forma propositiva atendiendo a la prevención de
conflictos sustentada en tres pilares básicos que son: el cuidado de uno mismo,
el cuidado del otro y el cuidado de lo que nos pertenece, mediante la
resolución pacífica de conflictos y la cultura de la paz.
La
relevancia de la convivencia en el nivel inicial se expresa en los Núcleos de
Aprendizajes Prioritarios en:
- La iniciación en el conocimiento
y respeto de las normas y la participación en su construcción en forma
cooperativa.
-
La
resolución de situaciones cotidianas de modo autónomo.
-
El
ofrecimiento y solicitud de ayuda.
-
La
manifestación de actitudes que reflejen el cuidado de sí mismo y de los otros,
y la búsqueda de diálogo para la resolución de conflictos.
- La puesta en práctica de
actitudes que reflejen valores solidarios.
También
se señala que los sentidos de los aprendizajes buscan
“promover
el conocimiento y respeto de valores y normas para la formación de actitudes en
relación con la confianza en sí mismo, en los otros, la autonomía, la
solidaridad, la cooperación, amistad, trabajo compartido, etc.” así como
también la importancia de “integrar a las familias en la tarea educativa promoviendo
la comunicación y el respeto mutuo y articular con la comunidad para potenciar
el logro de los objetivos educativos.”
Una de
las dimensiones a tener en cuenta para la convivencia en la escuela son las
prácticas y propuestas pedagógicas que habitualmente se llevan a cabo en la
educación inicial. Algunas actividades que se realizan diariamente en el
jardín, pueden aprovecharse con el objetivo de tratar temas que aparecen como
problemáticos para el grupo, para resolver algún conflicto que se haya presentado,
para escuchar las opiniones de los chicos acerca de las actividades, etc. Tal
el caso por ejemplo, de la ronda de intercambio que habitualmente se propone
luego del ingreso de los niños a la institución, y que muchas veces pierde su
razón de ser transformándose en una mera rutina. Por el contrario, organizada
como momentos de encuentro grupal en distintos momentos del día, puede ser una
propuesta que permita un real intercambio entre los miembros del grupo
alrededor de un interés común.
Otra de
las actividades comunes en las instituciones es la elaboración grupal de un
acuerdo de convivencia2 a partir de la construcción
colectiva de normas y cuestiones a respetar por todos los chicos. Este acuerdo
debe ser abierto para que se pueda ir modificando y adaptando a las nuevas
necesidades del grupo y la institución.
2 Los acuerdos de convivencia son
un tipo de iniciativa que actualmente se realiza en muchos jardines en donde el
docente anticipa y/o retoma situaciones conflictivas y habilita el espacio para
pensar entre todos, maneras de abordarlo.
Para
fortalecer el diálogo, los acuerdos y el intercambio es interesante organizar
asambleas, entendiéndolas como la reunión general de los miembros de un
colectivo para decidir sobre asuntos comunes. En estos espacios (de sala o
institucionales), se podrán resolver conflictos de manera colectiva, o tomar
decisiones que estén al alcance de los niños, (por ejemplo, elegir juegos para
un festejo) registrando las propuestas que se generan. Estas actividades, que
precisan de la intervención de los docentes para la construcción de acuerdos,
permiten transformar lo sucedido en oportunidad de aprendizaje para todo el
grupo y participar en el proceso de elaboración y construcción democrática de
las normas que rigen la convivencia, desde la educación inicial.
De esta
manera se hace presente la voz de los niños, su posibilidad de comunicar y
expresarse. Frente a una escucha atenta, la valorización de la palabra favorece
que la convivencia sea una construcción conjunta que permita que el transitar
por el jardín de infantes sea un espacio para compartir, donde se quiera estar,
donde los sujetos se sientan parte.
El
Documento “Experiencias de educación y cuidado para la primera infancia”3 señala que, para la creación de lazos de sostén y
complementariedad con las familias, es necesario tomar en cuenta tanto las
prácticas de participación, que se proponen desde el jardín de infantes en los
distintos períodos y momentos del año; como también el tipo de prácticas de
comunicación a construir 4, específicamente - las
entrevistas iniciales, reuniones, charlas informales, cuadernos, carteleras
informativas, informes- en tanto espacios significativos para el trabajo
conjunto y el logro de acuerdos para el acompañamiento de las trayectorias
escolares de los niños. Es en este sentido que la familia se constituye como
otra de las dimensiones centrales para la convivencia en la educación inicial.
3 Ministerio de Educación de la
Nación (2013): Experiencias de Educación y Cuidado para la Primera Infancia,
Buenos Aires.
4 Repreguntarse sobre las prácticas
y expectativas de los docentes en relación a las maneras de nombrar las
conductas y acciones de los niños. Sugerimos ver La Guía Federal de
Orientaciones para la intervención educativa en situaciones complejas
relacionadas con la vida escolar -ME. 2014
sobre la utilización de la noción de rol y no de perfil.
Por lo
que se hace necesario considerar –desde la institución- la ampliación de la
mirada, analizando las propias representaciones sobre “el deber ser” de las
familias de los niños, por ejemplo, la desnaturalización de ciertas ideas
convencionales sobre la organización de las familias, los roles estereotipados,
la asignación de trabajos y otros comportamientos sociales prefijados según los
géneros. Estos aspectos requieren de una reflexión crítica, que no sucede si no
se la promueve. Se invita a cuestionar lo dado, lo obvio de las actividades y
situaciones que cotidianamente compartimos con docentes, niños y familias para
construir verdaderas relaciones entre la enseñanza, el cuidado y las formas de
buen trato.
Algunas
frases que circulan repetidamente en los jardines también nos permiten
reflexionar sobre la convivencia escolar, como por ejemplo “escuela abierta a
la comunidad” o “escuelas de puertas abiertas”. Muchas veces desde el discurso
de los docentes se sostiene está afirmación pero las prácticas, en algunos
casos, lo contradicen o no propician la iniciativa de las familias a participar
en la institución como por ejemplo cuando algún miembro de la familia pregunta
a los maestros por actividades que sus hijos llevaron a cabo en el jardín y
muchas veces es interpretado por los docentes de manera negativa o sintiéndose
como “puestos a prueba”. Son situaciones, que generan un malestar en los
actores implicados, quizás producto del desconocimiento de los supuestos y
expectativas mutuas. Tal como sostiene Noel
(2006)5 “no es la diferencia la que provoca el conflicto,
sino la negación de esta diferencia, o el desconocimiento de que la misma
existe.”
5 Miradas interdisciplinarias. MEN
En los
últimos años se han actualizado las prácticas sociales de comunicación, algunas
de las cuales son también de uso cotidiano en los jardines de infantes (redes
sociales, mensajes de texto, páginas web, correo electrónico). En los lugares
donde es posible, también pueden hacerse convocatorias a reuniones de padres,
de cooperadora, y otras por estos medios. Estas formas de comunicación
constituyen una oportunidad de participación e intercambio para aquellas
familias que por distintas razones no pueden participar presencialmente de las
actividades propuestas por las instituciones y que bien aprovechadas permiten
el acompañamiento en la tarea educativa.
Asimismo
cabe destacar que cada año ingresan nuevos niños y familias a los jardines de
infantes por lo que la renovación de los grupos requiere nuevos acuerdos y
adaptaciones mutuas.
Cabe
aclarar que las familias de los niños no suelen conocer la dinámica
institucional y muchas veces los docentes dan por supuestos cuestiones
referidas a la organización que no son explicitadas a los padres. Si de lo que
se trata es de la creación de acuerdos y encuentros, no basta con informar la
manera en que se maneja la institución sino también habilitar espacios para la
escucha y el reconocimiento de ciertos saberes que pueden aportar para el
cambio o adecuación de situaciones particulares. El dar la palabra tiene
sentido en la medida en que se hace algo con esa palabra, es decir, se la toma
en cuenta.
El
trabajo con la comunidad, otra de las dimensiones para el trabajo en torno a la
convivencia, implica establecer relaciones con otras instituciones que forman
parte de las redes en las que las familias participan y por lo tanto debe ser
una decisión institucional y no solamente individual. Para la buena convivencia
escolar es fundamental pensar estrategias que favorezcan las relaciones con las
instituciones y organizaciones de la comunidad que forman parte de los espacios
por donde cotidianamente transitan los niños y donde los adultos a cargo de
ellos comparten inquietudes, saberes, pautas de crianza, preocupaciones, etc.
El jardín de infantes debe conocer esas organizaciones y articular acciones
conjuntas de manera
planificada.6
6 Sugerimos la lectura de los
criterios para el fortalecimiento de la relación entre institución, las
familias y la comunidad en el documento Temas de 0 a 3 años. La vida en las
instituciones. Ministerio de Educación, 2014.
Una
problemática a considerar en torno a la convivencia y el cuidado comunitario se
refiere a las situaciones en donde se vulneran los derechos de los niños como
puede ser el maltrato infantil. La responsabilidad de la escuela está en
comunicar las situaciones que puedan poner en riesgo la integridad de los niños
y por lo tanto garantizar esos derechos, cuestiones que se encuentran
especificadas en varios documento elaborados por el Ministerio de Educación7.
7 Para ampliar la información sobre
esta temática y conocer las orientaciones para intervenir en este tipo de situaciones
se recomienda la lectura de los documentos: Guía Federal de Orientaciones para
la intervención educativa en situaciones complejas relacionadas con la vida
escolar. Ministerio de Educación, 2014 y Maltrato Infantil. Orientaciones para actuar
en la escuela, 2010.
Consideramos
que revisar las prácticas cotidianas desde cada uno de los actores involucrados
en las instituciones de Nivel Inicial contribuye a la construcción de marcos y
acuerdos de convivencia que favorecen a la construcción de una ciudadanía democrática.
APARTADO
C:
HACIA LA
PROMOCIÓN DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y LA GENERACIÓN DE VÍNCULOS DE CUIDADO
Y RESPETO EN LA ESCUELA:
CONSEJOS
ESCOLARES Y CONSEJOS DE AULA EN EL NIVEL PRIMARIO
Este
documento anexo impulsa y orienta la conformación de Consejos escolares y
Consejos
de aula, teniendo como prioridad generar y afianzar los procesos de democratización
tanto de los vínculos como de las prácticas escolares en el nivel primario.
Comprender
la escuela desde una perspectiva de derechos implica fortalecer las acciones y
experiencias formativas vinculadas al respeto, la solidaridad, la justicia, la cooperación,
la responsabilidad. Permite a quienes comparten la vida en la institución y también
a quienes acompañan sus procesos desde la comunidad, un cuidado integral y
guiado por los principios de igualdad e inclusión educativa.
La
escuela como escenario privilegiado de lo público ofrece a los niños una
primera instancia de participación en lo común, un espacio colectivo donde se
aprende a convivir fuera del ámbito familiar, a sostener el diálogo con los
semejantes, a entenderse con otros y hacerse entender, es donde se teje
comunidad y sentido colectivo.
Las
normas de convivencia constituyen el marco general desde el cual los distintos miembros
de la comunidad educativa orientan sus acciones en la cotidianeidad escolar.
Expresan una razón pública y colectiva fundada en la Ley que deja afuera la arbitrariedad
subjetiva. El cumplimiento de las normas es parte del proceso formativo que
llevan adelante los alumnos en la escuela, como también lo es la participación
en la generación de algunas de ellas que regulen ciertos aspectos de la vida
grupal de la clase. Todas prescriben lo que se está permitido/prohibido dentro
de un marco de cuidado y respeto a los derechos de todos.
Asimismo,
un proyecto educativo que desea fortalecer los vínculos y valores democráticos,
necesita pensar la convivencia escolar no sólo como el producto de las normas
que la regulan sino como aquel modo esperable de la de vida en la escuela y en
las aulas que se construye colectivamente, a partir de la contribución de significados,
acciones y voces de los distintos miembros de la comunidad que la conforman.
Este modo de comprender la convivencia pone énfasis en la tarea comunitaria y
personal que supone constituir una vida colectiva, vida que hace posible y
permite el despliegue singular y personal de cada uno de sus miembros, una
tarea cultural ineludible.
Los niños
que asisten al nivel primario transitan un momento de su infancia que se caracteriza
por el paso de la heteronomía al despliegue progresivo de la autonomía de sus
acciones y pensamientos. En este proceso formativo integral, la construcción
del sentido de las normas y reglas, su origen y necesidad de cumplimiento, la
progresiva apropiación de la noción de derecho/responsabilidad tiene vital
importancia y ocupan una parte considerable de los esfuerzos educativos. En
este sentido sabemos que los niños aprenden una porción considerable de estas
nociones no tanto por las explicaciones dadas sino por las prácticas concretas
que la escuela pone en juego, en la cotidianeidad escolar. En este sentido, la
noción de autoridad, la idea de participación, la posibilidad de ejercer la
palabra, la comprensión de las acciones de cada uno y los efectos que las
mismas tienen en los otros, el sentido del cuidado, de lo colectivo, la
preocupación por el semejante, son el producto de modos, gestos, actitudes y
acciones que la escuela pone en funcionamiento en el cotidiano escolar y que,
en definitiva moldean ciertas formas legitimadas de convivencia sobre otras.
Las dos
propuestas que se impulsan para el nivel primario Consejos escolares y
Consejos
de aula, buscan dar forma explícita a un modo de convivencia basado en una
gestión compartida del cotidiano escolar. Priorizan la circulación de la palabra,
la escucha y la generación de proyectos colectivos teniendo en cuenta los
distintos roles y funciones que caben a cada miembro de la comunidad educativa.
Ponen de relieve un modo posible de construir comunidad, el que hace lugar a
las voces y opiniones de todos los integrantes de la misma, el que facilita la
toma de la palabra y el deber de escucharla, el que favorece procesos
formativos que vuelven “cosa de todos” la responsabilidad de generar un
ambiente escolar atento al cuidado y concentrado en las tareas de enseñar y
aprender.
En muchos
casos suele escucharse que la “escuela sola no puede”. Los niños conviven con
un tiempo caracterizado por el debilitamiento de los modos institucionales que
la sociedad ha forjado en la modernidad. Esta situación puede ser vivida como
anhelo nostálgico de los tiempos en que los niños obedecían y los adultos
obraban conforme a las normas y estatutos previstos. Las organizaciones eran
más previsibles, los adultos solían adoptar una perspectiva similar ante los
problemas y deberes, las instituciones podían generar modos de actuar y pensar
sobre la base de su efectividad. Pero estos modos institucionales, dejaban de
lado las voces de las comunidades, en particular la de aquellos sectores más
alejados de la cultura social de la escuela, mantenía a las familias de la
puerta para afuera y solían inhibir los procesos de consulta, crítica o participación
que son necesarios para la construcción de una sociedad de derechos.
En por
ello que los modos de convivencia escolar acertados para el presente no se encuentran
en un idílico pasado sino justamente, en el futuro que aspiramos construir.
La
escuela primaria se ha definido por su alta prospectividad y nos parece
necesario reivindicar esta cualidad. En este sentido la escuela primaria puede
ser un ámbito privilegiado de la construcción de lo público que supere los
modos que el pasado consolidó como respuesta a la regulación de la conducta de
sus miembros, favoreciendo procesos educativos que en sus formas, alberguen la
pluralidad, las distintas perspectivas, la responsabilidad común ante los
problemas, la convicción de la solución de los mismos a partir del trabajo
conjunto. Esta tarea demanda de una reflexión profunda de todos los adultos
responsables del cuidado y enseñanza de la infancia, como una tarea colectiva y
comunitaria, indelegable e insustituible. La condición para educar hoy es la
participación de las familias y las comunidades en el trabajo formativo de sus
hijos y en la construcción del proyecto de la escuela, como expresión
particular y contextualizada de aquellos aspectos comunes que deseamos alcanzar
en nuestra patria.
No se
trata ya de la declaración de la imposibilidad de la escuela y de su
resignación a abrir las puertas a la ayuda de otros. Se trata de reconfigurar
el espacio escolar como un espacio público, que se constituye desde el trabajo de
todos los miembros de la comunidad escolar, espacio claramente distinto del
privado y por lo tanto, guiado por normas públicas ya establecidas a las que es
necesario respetar y comprender. Una nueva escolaridad será posible en las
coordenadas de una escuela que repiensa sus vínculos y que sostiene con
seguridad y firmeza, un ambiente en el cual la niñez pueda desplegar todas sus
capacidades.
Es
frecuente en las escuelas encontrar trabajos vinculados a la generación de
normas de convivencia en el grado que en verdad no siempre describen
regulaciones generadas por los niños para la organización de la clase, sino
normas generales y prohibiciones que anteceden la existencia de la clase concreta
y que son parte incluso de normas legislativas nacionales. Entendemos necesario
que los niños y niñas puedan comprender justamente que hay normas que nos anteceden
y prescriben nuestras acciones porque estructuran nuestra posibilidad de vida
comunitaria. En este sentido se vuelve necesario volver a conceptualizar lo que
es posible que los niños construyan como acuerdos propios de la clase y
aquellas cuestiones que no pueden ser sometidas a consideración ni consulta.
Para
poder avanzar en estas formas posibles de construcción de comunidad escolar y tal
como se expresa en el apartado general, los Consejos de escuela son órganos con
funciones consultivas, de promoción y organizativas, orientado a brindar
espacios para pensar y acordar acciones que fortalezcan el carácter comunitario
de la escuela, así como también la generación de instancias de gestión de lo
escolar que puedan incluir, en la medida de lo posible, la perspectiva de los
distintos actores que la conforman En este sentido la existencia de los
Consejos se preocupa por:
- Generar un espacio de participación
efectiva de los distintos actores de la comunidad educativa.
-
Sostener
una institucionalidad que favorezca la construcción de propuestas que mejoren
la cotidianeidad escolar.
-
Fortalecer
las normas, visibilizar los sentidos que las sustentan y poner en circulación
los criterios que originaron los acuerdos y/o reglamentos escolares en cada
escuela.
-
Profundizar
los lazos entre la escuela y su comunidad, particularmente entre familia y
escuela.
-
Afianzar
la autoridad en la escuela.
- Colaborar en la resolución de
conflictos sin entorpecer ni retrasar la toma de decisiones habituales de los
adultos.
Finalidades generales de los Consejos
Que la
comunidad educativa;
1. Exprese
sus perspectivas y propuestas para la mejora del cotidiano escolar.
2. Reconozca
la existencia de intereses comunes y el diálogo necesario de los mismos con los
intereses individuales.
3. Valore
el sentido de las normas, la igualdad ante la Ley y el principio de no discriminación.
4. Comprenda
que todos somos sujetos de derechos y de responsabilidades.
5. Distinga
el espacio público del espacio privado, reconociendo a las instituciones educativas
como espacios públicos específicos.
6. Valore
la justicia y su aplicación, a través de la participación responsable.
Definiciones, tareas y funcionamiento:
- Consejo de escuela (CE) Se
propone la conformación de un consejo por escuela que involucre la
participación de los actores de todos los turnos con los que cuente la institución.
El trabajo del CE se articulará con la actividad de los Consejos de Aula (CA).
La frecuencia de encuentro quedará a definición jurisdiccional y/o
institucional. No obstante se sugiere que el CE se reúna bimestralmente,
pudiendo convocarse a sesiones extraordinarias en caso de ser necesario
Organización
sugerida:
a. Estructura del consejo:
El CE de
cada institución el CE estará presidido por la conducción de la escuela e integrado
por representantes de la comunidad educativa elegidos por sus pares.
1. Docentes (con representación por
cada turno).
2. Personal no docente de la
escuela.
3. Alumnos/as de segundo o tercer
ciclo de la escuela.
4. Padres, madres, tutores o
encargados de alumnos.
5. Otros (opcional): puede
convocarse a organizaciones de la comunidad, así como también a equipos
interdisciplinarios que articulan con la escuela en caso de que la temática a
abordar lo requiera.
La
composición del CE deberá resguardar que todos los sectores de la comunidad educativa
estén representados. La conformación cuantitativa quedará a criterio de la jurisdicción
o de las instituciones resguardando la efectiva y equitativa participación.
b. Elecciones, renovación y
revocación de mandatos:
Los
miembros serán elegidos a principio del año lectivo (titulares y suplentes) y deberán
reelegirse, renovarse o revocar su mandato anualmente.
c. Funciones del CE
El Consejo es un órgano de
asesoramiento y consulta para la toma de decisiones y elaboración de propuestas
para el fortalecimiento de la vida institucional y la convivencia. Entre sus
funciones principales pueden enumerarse.
- Proponer actividades
comunitarias, culturales, deportivas y gestionar su organización.
-
Relevar
necesidades y aportes de la comunidad hacia la escuela.
-
Constituirse
en ámbito de consulta entre adultos en situaciones de convivencia institucional
general y en casos de algún conflicto en particular que lo ameriten.
-
Poner en
consideración propuestas y sugerencias relativas a la organización y convivencia
institucional que pudieran hacer los consejos de aula.
- Brinda propuestas y sugerencias
de sanciones reparatorias que correspondieren ante alguna falta o transgresión
que requiera de la intervención del CE.En cada caso, las
jurisdicción/instituciones definirán el tenor de la participación infantil en
el CE, comprendiendo que parte de las funciones que este órgano contiene son de
exclusiva responsabilidad de los adultos.
Coordinación del Consejo Escolar
Quedará a
cargo del equipo de conducción, quién convoca al CE con la periodicidad establecida,
garantizando un ámbito adecuado de intercambio que posibilite la circulación de
la palabra y la escucha.
d. Estrategias de comunicación y
difusión. Responsabilidades.
El CE deberá informar con anterioridad y
públicamente el temario a tratar, como así también la síntesis de las
definiciones establecidas una vez realizada la sesión del CE.
e. Periodicidad de las sesiones.
Definición de sesiones ordinarias y extraordinarias.
Sesiones ordinarias: se sugiere un encuentro
bimestral quedando esta periodicidad a definición jurisdiccional.
Sesiones extraordinarias: se solicitan a la
coordinación del CE quién evalúa e impulsa, en caso de ser necesario, la
convocatoria.
f. Formas de registro de las
acciones, propuestas y definiciones del Consejo (libros de actas)
El CE deberá nombrar un secretario de actas, quién
registrará las definiciones adoptadas por el CE.
Los Consejos de aula
Se
realizan en todos los grados de la institución. Lo integran la totalidad de los
alumnos/as del grado, el maestro y los profesores de las áreas curriculares.
Dinámica
sugerida:
Podrán
llevarse adelante quincenalmente en cada uno de los grados y son coordinados por
el maestro/a de grado y otro docente de las áreas curriculares.
Los
consejos de aula permiten:
- La
organización de tareas y actividades que deseen encararse colectivamente
- La
distribución de responsabilidades para la gestión cotidiana de la vida en el
aula
- La toma
de decisiones colectivas en los casos en que los docentes consideren necesario
la participación del grupo en las mismas.
- La
construcción y acuerdo de normas de convivencia y funcionamiento del grado
- El
Análisis y la reflexión desituaciones propias de la convivencia grupal que requieran
de una organización o resolución específica
- El
debate de temas de interés de los alumnos
- El
aporte de propuestas para la organización y convivencia institucional, que podrán
ser elevadas a la coordinación del CE para su consideración.
- La
constitución de espacios de escucha, toma y circulación de la palabra
- El
desarrollo de actitudes de solidaridad y comprensión para participar en la toma
de decisiones, en la solución de problemas colectivos y cotidianos.
Los
consejos de aula favorecen una gestión compartida del día a día de la clase y facilita
que, progresivamente, los alumnos puedan como grupo asumir tareas colectivas de
creciente complejidad y autonomía. Este aprendizaje es gradual y requiere de
una planificación cuidadosa del colectivo docente quien consensuará las
características de los concejos y sus actividades según los ciclos de la
escuela. Así los consejos de aula de primer ciclo probablemente adopten una
conformación similar a las asambleas o rondas de nivel inicial para
progresivamente favorecer que estos espacios propongan actividades más
complejas y una creciente autonomía en el funcionamiento y regulación grupal.
Fuentes consultadas:
- Ley de Educación Nacional
- Ley Nº 26.892
- Documentos y materiales del Programa Nacional
de Convivencia Escolar del Ministerio de Educación Nacional.
- Núcleos de aprendizaje
prioritarios de Formación Ética y Ciudadana para el primer y segundo ciclo de
la educación primaria.
-
Guía
Federal de orientaciones para la intervención educativa en situaciones complejas
relacionadas con la vida escolar. Ministerio de Educación de la Nación.
- Materiales del programa “Consejos
de Escuela” de la Dirección general de escuelas del Gobierno de la Provincia de
Buenos Aires (1988).
VIAJE EDUCATIVO ORGANIZADO POR EL MINISTERIO DE TURISMO DE LA PROVINCIA DE SAN LUIS
para poder realizar
el viaje turístico-social organizado por el Ministerio de Turismo, destinado para los niños de los parajes de nivel primario es necesario que por cada alumno se completen las autorizaciones, se firmen por el tutor y se certifiquen por la autoridad policial. También, los padres deben llenar la ficha médica bajo condición de colocar datos fidedignos basados en la Libreta de Salud.
El modelo de autorización es el siguiente: En hoja a 4 con márgenes derecho, superior e inferior de 1 cm. y el margen izquierdo de 2 cm. (por hoja son tres autorizaciones) Letra: Times New Roman 12.
La Sirena – Ayacucho - San Luis de de 2018
Autorizo a mi hijo/a………………………………………………………… DNI………………………. el día……../……./………...
hasta ……/……../……..… a participar de un
viaje educativo organizado por el Ministerio de Turismo de la Provincia de San
Luis. Tutor:…………………………………………………….
DNI:…………………..……… Autoridad
Policial……………………………..
La Sirena – Ayacucho - San Luis de de 2018
Autorizo a mi hijo/a………………………………………………………… DNI………………………. el día……../……./………...
hasta ……/……../……..… a participar de un
viaje educativo organizado por el Ministerio de Turismo de la Provincia de San
Luis. Tutor:…………………………………………………….
DNI:…………………..……… Autoridad
Policial……………………………..
La Sirena – Ayacucho - San Luis de de 2018
Autorizo a mi hijo/a………………………………………………………… DNI………………………. el día……../……./………...
hasta ……/……../…..…… a participar de un
viaje educativo organizado por el Ministerio de Turismo de la Provincia de San
Luis. Tutor:…………………………………………………….
DNI:…………………..……… Autoridad
Policial……………………………..
FICHA
DE ANTECEDENTES MÉDICOS
COLEGIO………………………….………………………..AÑO/GRADO………..……..TURNO………….……..
DATOS PERSONALES
Nombre Apellido:……………………Edad………..años Fecha de Nacimiento:……./……./………
DNI…………………… Teléfono………………………Domicilio………………………….Localidad………………………………………………
En caso de emergencia avisar a………………………………………………………………………………
Domicilio…………………………...………….Teléfono………….………….Parentesco…………………
ANTECEDENTES ALÉRGICOS
Grupo Sanguíneo: Grupo…….Factor……Medicamentos…...………...……Penicilina………………..…..
Comidas…………………………………………………..Alérgico:……………….……………………….
ANTECEDENTES DE ENFERMEDADES
Padece o Padeció:(marque con X lo que corresponde)
Rubeola……… Anginas……… Asma………… Sarampión………… Bronquitis……… Otitis…………Infecciones Urinarias…….
Varicela…. Poliomielitis…. Diabetes…. Convulsiones…. Hepatitis..… Epilepsia….. Otras………………
Resfríos……. Hemorragias…… Conjuntivitis…... Jaqueca…... Diarreas…... Afecciones Hepáticas……...
Enuresis…… Afecciones al Oído…… Constipación…… Desmayos…… Vómitos……Otras…………….
INTERVENCIONES
QUIRÚRGICAS: (diagnóstico y fecha)…………….……………………………….
………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
VACUNACIÓN: marque con X Antitetánica……..….Fecha …../..…./…….… Antisarampionosa………… Fecha …../…../………..
SI ESTA BAJO TRATAMIENTO MÉDICO POR ALGUNA AFECCIÓN, MENCIONAR LOS SIGUIENTES DATOS
DIAGNÓSTICO……………………………………………………………………………………………
MEDICAMENTOS…………………………………………………………………………………………
DOSIS………………………………………………………………………………………………………
OBSERVACIONES…………………………………………………………………………………………







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